Capa 1 · Personas
Quién decide, quién ejecuta y quién se queda esperando a quién. Dónde la coordinación funciona sólo porque alguien se acuerda.
Stripemind es una marca, no una agencia con capas: cuando preguntes algo, responde quien lo hizo.
Para directores de operaciones, gerentes generales y directores de tecnología cuya operación depende hoy de que alguien la sostenga a mano.
Videollamada de 30 minutos sin coste, a la hora que elijas.
Cómo se nota
Cada área tiene su herramienta y ninguna se habla con las demás. Quien de verdad las conecta es una persona copiando y pegando.
Los informes se sacan, pero nadie decide con ellos. Se miran cuando ya pasó lo que había que evitar.
El equipo pasa más tiempo corrigiendo errores del proceso que ejecutándolo.
Cuando algo sale mal, la conversación va a quién falló. No a qué parte del proceso dejó que fallara.
Hay un paso que sólo sabe hacer una persona, y cuando esa persona no está, el proceso espera.
Ninguno de los cinco es un problema de software. Los cinco se parecen a uno, y por eso se compra software.
Precio
500.000
COP · valor total
Videollamada de 30 minutos.
No cuesta nada. Decide, entre los dos, si el diagnóstico tiene sentido.
El diagnóstico.
Es el único punto de este recorrido que se paga.
Informe en PDF.
La sesión de presentación es opcional.
Para quién
Te sirve si:
No te sirve si:
Las preguntas
Busca ese nombre en el organigrama. Si no está, ese es el primer hallazgo.
Si la respuesta es «ninguna», voy a pedir ver la última semana de vacaciones de verdad.
Y si la respuesta es «depende», ¿de qué depende exactamente?
Cuéntalas por su nombre.
El último, no el peor. El peor lo recuerda todo el mundo y por eso ya está arreglado; el último enseña lo que sigue pasando.
Una vuelta atrás que nadie cuenta es trabajo que nadie tiene asignado.
La excepción no es ruido: es la operación diciéndote dónde no aguanta.
Y la pregunta que va detrás: ¿qué pasó la última vez que alguien nuevo tuvo que hacerla?
Si nadie lo ha cronometrado, nadie sabe si el atasco está ahí.
Si mira a una persona en vez de a una pantalla, por ahí se empieza.
Si existe, quiero saber quién la mantiene y a qué hora.
Un dato duplicado a mano es un proceso pidiendo una integración, o pidiendo que uno de los dos sistemas desaparezca.
Nombre y apellido, no área. Si no hay nombre, ese informe es trabajo que se hace para nadie.
No pregunto para juzgar la compra: pregunto qué se prometió que iba a pasar, porque esa promesa dice qué problema se quería resolver.
No pregunto qué herramientas usas
hasta después de las catorce anteriores. La lista de herramientas condiciona la respuesta: si la sé antes, empiezo a pensar en integraciones y dejo de mirar la coordinación.
No pregunto tu presupuesto antes de saber el tamaño del problema.
Un presupuesto conocido de antemano dimensiona la solución hacia el presupuesto, no hacia el problema, y las dos partes lo saben.
No pregunto por tus objetivos anuales.
No los voy a poder mover con este trabajo y usarlos aquí sólo serviría para prometer algo que no controlo.
No pido documentación del proceso antes de verlo.
El documento describe cómo se decidió que funcionara. Yo vengo a mirar cómo funciona.
Cómo miro
Tres capas. El orden importa más que las capas, y es donde se pierde casi todo el dinero: se empieza por la tercera porque es la que se puede comprar.
Capa 1 · Personas
Quién decide, quién ejecuta y quién se queda esperando a quién. Dónde la coordinación funciona sólo porque alguien se acuerda.
Capa 2 · Procesos
El camino real de un pedido, un ticket o una solicitud, de principio a fin, con las vueltas atrás incluidas.
Capa 3 · Tecnología y datos
Qué sistemas hay, qué información producen, cuál se usa para decidir algo y cuál se genera para que no la lea nadie.
Y el orden es siempre éste:
No cómo dice el organigrama que funciona.
Y por qué sigue ahí, que es la otra mitad.
No el que calla el síntoma más ruidoso.
Y decirlo con la misma claridad cuando no.
Lo que esta forma de mirar no ve: nada que dependa de tu producto, de tu mercado o de tu precio, sólo cómo se coordina tu operación por dentro.
Las fases
Cinco fases. Qué pasa, qué te llevas y qué pones tú, una junto a la otra. Los plazos no están escritos aquí: se acuerdan por escrito antes de empezar.
| Fase | Qué pasa | Qué te llevas | Qué pones tú |
|---|---|---|---|
| Fase 0 | La primera videollamada, sin coste. 30 minutos para ver si el diagnóstico tiene sentido. | Lo que se vea en esos 30 minutos, dicho en voz alta, aunque no sea lo que esperabas oír. | Elegir un horario y contar cómo trabajas hoy. |
| Fase 1 | 500.000 COP, valor total. Las catorce preguntas hechas en serio, con quien ejecuta el proceso y sobre un caso real de principio a fin. | Un informe en PDF, con fecha: el mapa de cómo funciona la operación, qué la frena y qué conviene hacer, separando lo que obliga a comprar de lo que no. | Acceso a quien ejecuta el proceso, no sólo a quien lo describe · un caso real de principio a fin · lectura de los sistemas donde vive la información · alguien con autoridad para cambiar procesos, no sólo herramientas. |
| Fase 2 | Sesión de presentación del informe, opcional, y propuesta de lo que se construiría. Aquí también puede salir que todavía no conviene comprar. | El alcance de lo que se construiría, con lo que queda fuera y lo que cuesta. O la conclusión de que no hay que construir nada. | — |
| Fase 3 | Construcción. Se construye lo acordado en el alcance escrito, y nada más. | El sistema funcionando sobre la operación real, no sobre un entorno de ejemplo. | — |
| Fase 4 | Entrega y mantenimiento: cómo se opera el sistema y qué hacer cuando algo falle. | El sistema, sus accesos, la documentación de cómo se opera, y quien lo construyó responde cuando algo se rompe. | El mantenimiento mensual, que se cotiza aparte de la construcción. |
Quién responde
El diagnóstico lo hago yo, Omar Valenzuela: las preguntas, el análisis y el informe. Stripemind es mi marca y, en esta etapa, detrás hay una sola persona. Quién soy y con qué trabajo, en Quién está detrás.
Esto es lo concreto que me hace tirar mi propia hipótesis a la basura:
Dudas
No. Automatizar, con IA o sin ella, es una de las cosas que construyo, pero en el diagnóstico es una salida posible, no el punto de partida: puede salir que toca otra cosa, o nada. Si ya sabes que lo que quieres es automatizar un proceso concreto, no necesitas el diagnóstico: puedes ir directo a construirlo.
Entonces la pregunta útil es otra: ¿qué cambió después? El entregable no es el mapa; el mapa es el medio para señalar dónde intervenir.
Las preguntas son la parte fácil de escribir y la difícil de sostener. Lo que se vende es hacerlas todas sobre un caso real, con las personas que ejecutan delante, y después ordenar lo que sale y decir qué conviene hacer, aunque implique no construir nada. Una lista de preguntas no diagnostica, igual que una lista de ingredientes no cocina.
No. Son 30 minutos para decidir, entre las dos partes, si tiene sentido hacer el diagnóstico. Lo que se paga es el diagnóstico, 500.000 COP, valor total, y esa decisión se toma después de la videollamada, no antes. Si de la videollamada sale que esto no te sirve, no hay nada que pagar.
El diagnóstico cuesta 500.000 COP, valor total, y entrega un informe en PDF. Lo que cuesta construir después depende del alcance y se cotiza por escrito antes de empezar. El mantenimiento mensual se cotiza aparte.
Siguiente paso
Elige el horario que te venga bien: son 30 minutos por videollamada y no cuestan nada. No hace falta preparar nada: con saber contar cómo se hace hoy el trabajo, sobra.