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Stripemind · Diagnóstico de operaciones

Las catorce preguntas que dicen dónde se atasca tu operación. Están todas aquí abajo, antes de que hables con nadie.

Stripemind es una marca, no una agencia con capas: cuando preguntes algo, responde quien lo hizo.

Para directores de operaciones, gerentes generales y directores de tecnología cuya operación depende hoy de que alguien la sostenga a mano.

Ilustración: dos manos dibujan a mano un mapa del funcionamiento de una operación sobre una hoja en blanco; el dibujo está a medio hacer y un solo punto de cruce aparece marcado en naranja.
Empezar

Seis preguntas cortas y una videollamada de 30 minutos que no cuesta nada.

Cómo se nota

Si te suenan tres de estas cinco, el problema no es la herramienta que te falta

  1. Cada área tiene su herramienta y ninguna se habla con las demás. Quien de verdad las conecta es una persona copiando y pegando.

  2. Los informes se sacan, pero nadie decide con ellos. Se miran cuando ya pasó lo que había que evitar.

  3. El equipo pasa más tiempo corrigiendo errores del proceso que ejecutándolo.

  4. Cuando algo sale mal, la conversación va a quién falló. No a qué parte del proceso dejó que fallara.

  5. Hay un paso que sólo sabe hacer una persona, y cuando esa persona no está, el proceso espera.

Ninguno de los cinco es un problema de software. Los cinco se parecen a uno, y por eso se compra software.

Ilustración: dos grupos de puestos de trabajo se dan la espalda sin nada que los conecte, y una misma persona cruza el suelo entre ellos una y otra vez, cargando un portátil y unas hojas.

Precio

Cuánto cuesta, y desde cuándo

500.000

COP · antes de impuestos

  1. Videollamada de 30 minutos

    No cuesta nada. Decide, entre los dos, si el diagnóstico tiene sentido.

  2. El diagnóstico

    Es el único punto del recorrido que se paga.

  3. Reunión de hallazgos

    Va incluida en el precio del diagnóstico.

Para quién

A quién le sirve esto, y a quién no

Te sirve si:

  • Hay trabajo que va lento porque depende de que varias personas se pasen la información a mano, y se nota que podría ir mejor.
  • La operación ya es lo bastante grande como para que nadie la tenga entera en la cabeza.
  • Lo que falla está entre áreas, no dentro de una sola.
  • Quien contrata puede cambiar procesos, no sólo comprar herramientas.
  • Hay disposición a que el diagnóstico termine diciendo que la prioridad era otra cosa.

No te sirve si:

  • Tu empresa es pequeña y funciona bien. Hay operaciones de cuatro personas que se entienden hablando y no necesitan ningún sistema complejo: montárselo las haría más lentas, no más rápidas. Si te reconoces aquí, no agendes conmigo. Puedes pagarlo perfectamente y aun así sería tirar el dinero.
  • Una sola persona tiene toda la operación en la cabeza y le funciona. El diagnóstico te va a contar lo que ya sabes.
  • Lo que falla está dentro de un área y es de capacidad, no de coordinación. Lo que necesitas son más manos, no mejor coordinación, y eso no lo arregla ningún sistema.
  • Se pueden tocar las herramientas pero no los procesos.
  • Ya está decidido qué hay que construir y lo que buscas es quien lo ejecute. Para eso hay proveedores mejores que yo, y más baratos.

Las preguntas

Catorce preguntas sobre tu propia operación

14 preguntas

Sobre las personas

P-1 ¿A quién le escribe la gente cuando el caso que tiene delante no encaja en el procedimiento?

Ese nombre casi nunca está en el organigrama y suele ser el primer hallazgo.

P-2 ¿Qué decisiones se paran cuando esa persona está de vacaciones?

Si la respuesta es «ninguna», voy a pedir ver la última semana de vacaciones de verdad.

P-3 Cuando dos áreas no se ponen de acuerdo sobre un caso concreto, ¿quién lo desempata y cuánto tarda?

Y si la respuesta es «depende», ¿de qué depende exactamente?

P-4 ¿Cuántas personas tienen que enterarse para que un pedido cambie de fecha?

Cuéntalas por su nombre.

Sobre el proceso

P-5 Enséñame el último caso que salió mal.

El último, no el peor. El peor lo recuerda todo el mundo y por eso ya está arreglado; el último enseña lo que sigue pasando.

P-6 ¿En qué punto exacto vuelve atrás un caso, y quién decide que vuelva?

Las vueltas atrás no se cuentan casi nunca y suelen ser el trabajo que nadie tiene asignado.

P-7 ¿Qué se hace el día del mes con más carga que no se hace el resto de días?

La excepción no es ruido: es la operación diciéndote dónde no aguanta.

P-8 ¿Qué parte del proceso no está escrita en ningún sitio y sólo la sabe quien lleva más tiempo?

Y la pregunta que va detrás: ¿qué pasó la última vez que alguien nuevo tuvo que hacerla?

P-9 ¿Cuál es el paso que todo el mundo describe como rápido?

Es el que nadie ha cronometrado nunca, y es donde más veces me he encontrado el atasco.

Sobre los sistemas y los datos

P-10 Cuando alguien quiere saber en qué estado va un caso, ¿a dónde mira?

Si mira a una persona en vez de a una pantalla, ya sé por dónde empezar.

P-11 ¿En qué hoja de cálculo vive la verdad cuando el sistema y la realidad no coinciden?

Siempre hay una. Quiero saber quién la mantiene y a qué hora.

P-12 ¿Qué dato hay que teclear dos veces en dos sitios distintos, y quién lo teclea?

Un dato duplicado a mano es un proceso pidiendo una integración, o pidiendo que uno de los dos sistemas desaparezca.

P-13 ¿Qué informe se genera cada semana y quién lo abre?

Nombre y apellido, no área. Si no hay nombre, ese informe es trabajo que se hace para nadie.

P-14 ¿Qué herramienta compraste en los últimos dos años que hoy no se usa como se esperaba?

No pregunto para juzgar la compra: pregunto qué se prometió que iba a pasar, porque esa promesa suele describir el problema real mejor que cualquier documento interno.

Lo que no pregunto, y por qué

No pregunto qué herramientas usas

hasta después de las catorce anteriores. La lista de herramientas condiciona la respuesta: si la sé antes, empiezo a pensar en integraciones y dejo de mirar la coordinación.

No pregunto tu presupuesto antes de saber el tamaño del problema.

Un presupuesto conocido de antemano dimensiona la solución hacia el presupuesto, no hacia el problema, y las dos partes lo sabemos.

No pregunto por tus objetivos anuales.

No los voy a poder mover con este trabajo y usarlos aquí sólo serviría para prometer algo que no controlo.

No pido documentación del proceso antes de verlo.

El documento describe cómo se decidió que funcionara. Yo vengo a mirar cómo funciona.

Cómo miro

Cómo se mira una operación

Tres capas. El orden importa más que las capas, y es donde se pierde casi todo el dinero: se empieza por la tercera porque es la que se puede comprar.

Capa 1 · Personas

Quién decide, quién ejecuta y quién se queda esperando a quién. Dónde la coordinación funciona sólo porque alguien se acuerda.

Capa 2 · Procesos

El camino real de un pedido, un ticket o una solicitud, de principio a fin, con las vueltas atrás incluidas.

Capa 3 · Tecnología y datos

Qué sistemas hay, qué información producen, cuál se usa para decidir algo y cuál se genera para que no la lea nadie.

Y el orden es siempre éste:

  1. Ver cómo funciona de verdad

    No cómo dice el organigrama que funciona.

  2. Encontrar qué frena a todo lo demás

    Y por qué sigue ahí, que es la mitad que se suele saltar.

  3. Elegir el cambio que mueve el sistema entero

    No el que calla el síntoma más ruidoso.

  4. Usar tecnología sólo si en ese punto corresponde

    Y decirlo con la misma claridad cuando no.

Lo que esta forma de mirar no ve: nada que dependa de tu producto, de tu mercado o de tu precio, sólo cómo se coordina tu operación por dentro.

Las fases

Qué recibes y qué pones tú

Cinco fases. Qué pasa, qué te llevas y qué pongo yo, uno junto al otro. Los plazos no están escritos aquí: los pongo juntos con el diagnóstico ya hecho.

Las cinco fases del trabajo: qué pasa en cada una, qué te llevas y qué te toca poner a ti. Sólo la Fase 1 tiene precio.
Fase Qué pasa Qué te llevas Qué pones tú
Fase 0 La primera videollamada, sin coste. 30 minutos para ver si el diagnóstico tiene sentido. Lo que se vea en esos 30 minutos, dicho en voz alta, aunque no sea lo que esperabas oír. Responder las seis preguntas antes de la llamada.
Fase 1 500.000 COP antes de impuestos. Las catorce preguntas hechas en serio, con quien ejecuta el proceso y sobre un caso real de principio a fin. Un reporte que vive en la web de Stripemind, con fecha: el mapa de cómo funciona la operación, qué la frena y qué haría yo, separando lo que obliga a comprar de lo que no. Acceso a quien ejecuta el proceso, no sólo a quien lo describe · un caso real de principio a fin · lectura de los sistemas donde vive la información · alguien con autoridad para cambiar procesos, no sólo herramientas.
Fase 2 La reunión de hallazgos, ya pagada con la Fase 1. Aquí es donde puedo decirte que todavía no compres. El alcance de lo que se construiría, con lo que queda fuera y lo que cuesta. O la conclusión de que no hay que construir nada.
Fase 3 Construcción. Se construye lo que el diagnóstico justificó, y nada más, sin subcontratar a nadie que no vio la Fase 1. El sistema funcionando sobre la operación real, no sobre un entorno de ejemplo.
Fase 4 Entrega y mantenimiento: cómo se opera el sistema y qué hacer cuando algo falle. El sistema, sus accesos, la documentación de cómo se opera, y alguien que responde cuando algo se rompe. La cuota mensual de mantenimiento, obligatoria desde la entrega.

Quién responde

Quién responde

Todo lo de arriba lo hace la misma persona: Omar Valenzuela. No hay equipo de cuentas ni implementador aparte. Preguntas y responde quien lo hizo.

La parte técnica también la hago yo: automatizaciones con n8n, modelos de lenguaje dentro de flujos que funcionan de verdad, APIs, WhatsApp, Telegram, backends con varios clientes y su autenticación, servidores con Docker y nginx.

Lo digo por la fase 2: para que «esto no hace falta construirlo» no sea porque no sepa construirlo. Pregúntame el detalle que quieras.

Qué me haría cambiar de opinión

Esto es lo concreto que me hace tirar mi propia hipótesis a la basura:

  • Que quien ejecuta el paso lo describa distinto de quien lo dirige. Gana la versión de quien ejecuta, y el diagnóstico se rehace.
  • Que el caso real no se parezca al proceso que me contaron: entonces nadie sabía cómo funciona, y eso cambia la prioridad.
  • Que el cuello de botella lleve dos años ahí sin doler lo suficiente: no entendí el coste real, no que nadie se diera cuenta.

Dudas

Lo que suelen preguntarme

¿Esto no es simplemente automatización con IA?

No. La automatización es una de las salidas posibles y la sé ejecutar, pero es la conclusión de un diagnóstico, nunca el punto de partida. Si llego a tu operación con la respuesta ya decidida, te estoy vendiendo mi catálogo, no resolviendo tu problema.

Ya tenemos consultores, o ya hicimos un levantamiento de procesos. ¿Para qué esto?

Entonces la pregunta útil es otra: ¿qué cambió después? Mi entregable no es el mapa; el mapa es el medio para señalar dónde intervenir.

Si publicas las preguntas, ¿qué te queda por vender?

Las preguntas son la parte fácil de escribir y la difícil de sostener. Lo que se vende es hacerlas todas sobre casos reales, con las personas que ejecutan delante, y después ordenar lo que sale y decirte qué haría yo aunque implique no construir nada. Una lista de preguntas no diagnostica, igual que una lista de ingredientes no cocina.

¿La primera videollamada cuesta algo?

No. Son 30 minutos y sirven para decidir entre los dos si tiene sentido hacer el diagnóstico. Lo que se paga es el diagnóstico, 500.000 COP antes de impuestos, y esa decisión la tomas después de habernos visto la cara, no antes. Si de la videollamada sale que esto no te sirve, no hay nada que pagar y te lo habré dicho yo.

¿Cuánto cuesta?

El diagnóstico cuesta 500.000 COP antes de impuestos, e incluye el reporte y la videollamada donde te lo presento. Lo que cuesta construir después no lo puedo escribir aquí sin inventármelo: depende de lo que el diagnóstico concluya que hay que construir. Si al final se construye, el mantenimiento mensual es de 250.000 COP al mes antes de impuestos y no es opcional: prefiero que lo sepas ahora.

Siguiente paso

Empecemos por entender el sistema

Seis preguntas cortas, y hay que contestarlas para agendar. Las leo antes de que hablemos, y sirven para que los 30 minutos de videollamada empiecen en la séptima y no en la primera. Son seis y ninguna lleva más de una frase.

No hace falta que prepares nada. Con que sepas contarme cómo se hace hoy el trabajo, sobra.

  1. ¿Qué parte del trabajo te gustaría que dejara de depender de que alguien se acuerde?
  2. Cuéntame el último caso que salió mal. El último, no el peor.
  3. Cuando eso falla, ¿qué se entera antes: una persona, una alarma del sistema o el cliente?
  4. ¿Cuántas áreas distintas toca un caso —un pedido, un ticket, una solicitud— de principio a fin?
  5. ¿Dónde vive hoy la información con la que se decide?
  6. ¿Ya se intentó arreglar antes? Qué se intentó y qué pasó.
Escríbeme y empecemos

Cuéntame por correo cómo se hace hoy el trabajo y coordinamos la videollamada.